Cómo seleccionar a un árbitro

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La selección de un árbitro es una de las decisiones más importantes que se toma en el marco de un arbitraje en materia de inversión. Las partes suelen consultar acerca de los factores a tener en cuenta y la forma obtener información que las pueda asistir en la evaluación de un candidato que será nominado como miembro de un Tribunal.

Las partes consideran diversos factores al momento de seleccionar a un árbitro para la diferencia en cuestión. Dentro de los más importantes en el marco de un arbitraje internacional en materia de inversión se encuentran los siguientes: 

  1. la pericia del árbitro en el ámbito del derecho internacional público y del derecho internacional de inversiones;
  2. la experiencia del árbitro en arbitraje, en particular, en el arbitraje en materia de inversión;
  3. la experiencia del árbitro en el objeto o en la rama específica del derecho que plantea el caso;
  4. las capacidades idiomáticas, incluidas la habilidad de leer documentos relevantes para el procedimiento, la habilidad de comunicarse con los abogados y las partes, los testigos y peritos, y la capacidad de redactar justificaciones claras para las decisiones y los laudos;
  5. ausencia de conflicto de interés, y divulgación total de cualquier cuestión que pudiera ser relevante para la evaluación de posibles conflictos. Cabe recordar que los árbitros nombrados por las partes no son defensores de la posición de la parte que los nombrara y deben mantener su imparcialidad e independencia en todo momento;
  6. la habilidad de trabajar en forma colegiada con los otros miembros del Tribunal; y
  7. la disponibilidad para abordar el caso de manera expedita, incluida la capacidad de viajar a las audiencias y emitir fallos rápidamente.

Las partes y sus respectivos abogados consideran una amplia variedad de fuentes al momento de seleccionar a un posible árbitro. Ellas incluyen las siguientes: 

  1. el currículum vítae del árbitro, y, en particular, su educación y experiencia laboral;
  2. las decisiones y los laudos emitidos por el árbitro;
  3. las publicaciones de autoría del árbitro y las presentaciones realizadas por él; y
  4. las opiniones de los abogados que han comparecido ante el árbitro objeto de consideración.

Algunas partes llevan a cabo entrevistas anteriores al nombramiento con un posible árbitro nombrado por las partes. Dichas entrevistas deben ser cuidadosamente restringidas y no pueden analizar ni el fondo de la diferencia ni los argumentos jurídicos que surgirán en el caso. Por lo general, estas discusiones se limitan a verificar que un árbitro tenga disponibilidad para dedicarle tiempo suficiente al caso y carezca de conflicto de interés.