Un año formidable por delante
   
Meg Kinnear, Secretaria General del CIADI.

Con cualquier sistema en estado de cambio constante, hay una tendencia a concentrarse en los puntos de tensión. Ciertamente, existen algunos enfoques en pugna hacia la formulación de normas en materia de inversión y el arreglo de diferencias relativas a inversiones, aunque eso capta sólo una pequeña parte del panorama. También hay un consenso notablemente fuerte acerca de los valores que deben respaldar el derecho y la política de inversiones.

Ese consenso se vio reflejado en los principios del G20 para la formulación de políticas de inversión global de 2016, que disponían que "las políticas de inversión deben establecer condiciones abiertas, no discriminatorias, transparentes y predecibles para la inversión". El G20 también afirmó que "los procedimientos de arreglo de diferencias deben ser justos, abiertos y transparentes, con salvaguardias apropiadas para impedir el abuso". Estos principios no constituyen un fin en sí mismos, sino una mirada hacia "la promoción de un crecimiento económico y un desarrollo sostenible inclusivos". 

El vínculo entre los principios del G20 y el desarrollo sostenible también fue señalado recientemente en el Global Investment Competitiveness Report (Informe mundial sobre competitividad para atraer inversiones) inaugural del Grupo Banco Mundial. Desentraña los innumerables beneficios que derivan de la inversión extranjera directa, incluyendo la posibilidad de compartir know-how técnico y habilidades de gestión, el acceso a mercados extranjeros y la reinversión en el Estado receptor. El informe también destaca lo que impulsa la toma de decisiones por parte de los inversionistas. Según su encuesta, "la estabilidad política y un entorno regulatorio favorable de negocios" son prioritarios para los posibles inversionistas. En este aspecto, la protección jurídica es fundamental para disminuir los riesgos políticos y regulatorios que disuaden a los inversionistas. 

Si bien la mayoría de los países coinciden en los principios rectores—y la meta final— de la inversión extranjera, el desafío consiste en traducir estos objetivos en disposiciones concretas. Se encuentra ampliamente aceptado que el arreglo eficaz de diferencias es un pilar fundamental del entorno favorable de negocios, y las diferencias relativas a inversiones se abordan comúnmente a través de mecanismos de arreglo de diferencias entre inversionistas y Estados (ADIE). Estos mecanismos deben garantizar la neutralidad y la justicia en el diseño del proceso de arreglo de diferencias. Por ejemplo, ¿cómo deben las partes tratar las preocupaciones legítimas en materia de confidencialidad al mismo tiempo que conservan la transparencia en el proceso? ¿Cuál es la mejor forma de garantizar procedimientos eficientes y con eficacia en los costos sin comprometer el debido proceso, la justicia y la corrección? Establecer un equilibrio adecuado respecto de estos tipos de cuestiones no es fácil, y las opiniones pueden diferir. Pero resulta esencial mantener estas conversaciones si queremos llevarlos principios de alto nivel a la práctica del mundo real. 

Se trata de una tarea que el próximo año ocupará a tres de las principales organizaciones intergubernamentales con responsabilidad por el derecho internacional de inversiones.. Una es el órgano de las Naciones Unidas denominado Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI). El Grupo de Trabajo III de la CNUDMI está identificando inquietudes acerca del ADIE, analizando si una reforma es conveniente y, en caso afirmativo, puede desarrollar recomendaciones a fin de obtener soluciones.

El segundo es otro organismo de las Naciones Unidas: la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). UNCTAD, mediante sus Informes sobre las Inversiones en el Mundo anuales, ha estado trabajando con miras a su  Conjunto de Reformas para el Régimen Internacional de Inversiones lanzado recientemente. Este conjunto ofrece diversas opciones políticas para la reforma orientada al desarrollo sostenible de los acuerdos internacionales de inversión, incluida su interacción con otras políticas públicas, y a efectos de introducir mejoras en el arreglo de diferencias relativas a inversiones.

La tercera es la organización que lidero: el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Como la institución más importante para el arreglo de diferencias relativas a inversiones, el CIADI mira la reforma desde la perspectiva de su marco de arreglo de diferencias y su experiencia con más de 650 casos. El CIADI inició un proceso de enmienda de sus reglas en 2016 y lanzará un documento de trabajo este año con propuestas de cambios. Si bien las reglas del CIADI han sido modificadas algunas veces en el pasado, esta es la revisión más integral desde su establecimiento hace más de 50 años. 

Los procesos de reforma del CIADI, de la CNUDMI y de la UNCTAD tienen mucho en común que es digno de elogio. En primer lugar, reflejan los esfuerzos multilaterales por enfrentar los desafíos globales. El proceso de enmienda de las reglas del CIADI involucra a la totalidad de sus 153 Estados Miembros, que, en definitiva, deben votar por los cambios. La primera reunión del Grupo de Trabajo III de la CNUDMI, celebrada a principios de diciembre de 2017, convocó a 80 Estados. La UNCTAD ha consultado a 194 países en el desarrollo de su paquete de reformas.

En segundo lugar, son inclusivos y reúnen a múltiples partes interesadas. Por su parte, el CIADI invitó tanto a los Estados Miembros como al público a una ronda inicial de ideas para las enmiendas de las reglas en 2017, y organizará una segunda ronda de consultas con Estados y el público en 2018. Además de los Estados Miembros, alrededor de 35 observadores asistieron a la reunión de la CNUMDMI de noviembre.. Las reuniones de la UNCTAD sobre la reforma de Acuerdos Internacionales de Inversión (AII) tienen múltiples partes interesadas, incluidos Estados, expertos, el sector privado y la sociedad civil.

Tercero, encarnan el principio de transparencia. El CIADI ha establecido una página web para su proceso de enmienda y publica las sugerencias recibidas del público. Asimismo, el Documento de Trabajo sobre Enmiendas del CIADI será publicado en el sitio web del CIADI y consolidará no sólo las sugerencias recibidas, sino también las propuestas de análisis. La CNUDMI publica sus materiales de trabajo y da a conocer para los que no pueden asistir en persona en forma periódica las grabaciones de audio de sus reuniones. La UNCTAD ha transmitido sus sesiones plenarias en vivo a través de Internet.

Es imposible predecir el resultado de estos procesos. Sin embargo, el derecho de inversiones ha demostrado una tremenda capacidad de evolucionar en función de las prioridades políticas de Estados e inversionistas, del panorama económico en desarrollo y de los intereses del público en general. Soy optimista de que el análisis en curso en el seno del CIADI, de la UNCTAD y de la CNUDMI continuarán esta evolución de maneras que—en definitiva—tornen al sistema de inversión aún más eficaz al servicio de nuestras metas compartidas. La clave es mantener nuestros valores comunes en mente a medida que recorremos el año que tenemos por delante.